sábado, 9 de junio de 2012

Montan guardia de honor autoridades municipales de Córdoba a Luís Sainz López Negrete.

Por: Manuel Fernández Marinero. 

Córdoba, Ver.-09 de Junio del 2012. Toman por sorpresa a las autoridades municipales de esta ciudad, la llegada del ataúd y de inmediato se ponen a disposición para ofrecer un homenaje póstumo de cuerpo presente, a Don Luis Sainz López Negrete, benefactor de esta ciudad. 

En este homenaje estuvieron importantes personalidades de la vida social, política y cultural de Córdoba, que dieron el adiós al cordobés que falleció a la edad de 91 años, la tarde del jueves 07, en su vivienda del fraccionamiento Alameda. 

Las autoridades municipales de inmediato abrieron las puertas del salón central del Palacio Municipal para recibir el féretro que contenía los restos de Luis Remigio Sainz López Negrete, quien deja como legado su aportación a la cultura de la ciudad con la donación, en 1971, del portal La Gloria y el idioma “Lusane”, que pretendía fuera universal. 

El portal de La Gloria alberga actualmente el museo de la ciudad de Córdoba, la biblioteca “Luis Sáinz López Negrete”, así como la Casa de Cultura. Ante los hijos del benefactor: Luis, Isabel, Elvira, Gustavo, Miguel y Manolo, sus trece nietos y ocho bisnietos, el Presidente municipal, Francisco Portilla Bonilla, indicó que con la muerte de Luis Sainz López Negrete, Córdoba está de luto. 

“Estamos de luto y estamos solidariamente con ustedes, muy afligidos por la pérdida de un hombre de la talla universal de Don Luis Remigio Sáinz López Negrete”, externó Portilla Bonilla. Dijo que “hablar de Don Luis, es hablar de un hombre que trascendió la frontera en su tiempo, un hombre que vivió la vida con amor y con pasión”, al hacer referencia al legado que deja a los cordobeses por su nobleza y la vocación de servir a los demás. 

 “Don Luis fue un hombre que amo su patria, a su familia, a su ciudad; hizo todo lo que estaba en sus manos por engrandecerla, beneficiarla e impulsarla, por ello, el gobierno municipal y el pueblo lamentan la partida de un hombre que supo ganarse el respeto, admiración y cariño de todos los cordobeses”, manifestó Portilla Bonilla. 

Dijo que a pesar de su muerte, Don Luis estará en cada ciudadano, quienes lo recordarán como el hombre que lucho a brazo partido por el conocimiento, la integración de los mexicanos, pero sobre todo porque la ciudad de Córdoba creciera y se desarrollara en un mejor ambiente. 

“Que Don Luis Sáinz López Negrete, no muera nunca en la memoria de los cordobeses, que viva por siempre”, finalizó su mensaje el Presidente municipal de Córdoba. En la guardia de honor participó el alcalde Francisco Portilla Bonilla, con los hijos del Benefactor, así como los regidores: Vicenta Alarcón, María Elena Regules, Eleonora Croda, Jorge San Martín y María Teresa Toriz Javier. Email:manuelfernandezmarinero@hotmail.com Twitter @informaveracruz Facebook: Manuel Fernández Marinero. 

REMEMBRANZA 

Dentro del homenaje póstumo, el secretario del Ayuntamiento cordobés, dio a conocer a los presentes una semblanza de la vida de Luis Sáinz López Negrete, quien nació en Córdoba el día 3 de mayo de 1921, por razones familiares estuvo en España de 1925 a 1938, en donde estudió hasta el bachillerato, debido a la Guerra Civil no pudo continuar sus estudios y regresó a su natal Córdoba el 17 de noviembre de 1938. 

En memoria de los dos seres que más admiraba y amaba, su abuelo materno Manuel y su madre, Elvira, quien falleció cuando él tenía un año de edad, decidió inventar un idioma universal, al cual llamó LUSANE. 

Toda su vida la ha dedicado a ayudar y beneficiar a quien lo necesita, participando en programas del Club Rotario y del Ayuntamiento en los lugares donde ha vivido, pues su abuelo siempre le inculcó que era mayor la satisfacción que se tenía al dar que al recibir. 

El edificio donde se encuentra la biblioteca que lleva su nombre “Luis Sáinz López Negrete”, fue donado a la ciudad de Córdoba por él en 1971, al celebrarse los 150 años de la firma de los Tratados de Córdoba. Posteriormente, en 1996 el Cabildo de la ciudad de Córdoba decidió darle su nombre a la biblioteca municipal.