martes, 3 de junio de 2014

Columna: Construir El Futuro

Con admiración y respeto a quienes ejercen día a día la noble labor del periodismo.

Cada una de las reformas aprobadas en el Congreso de la Unión a iniciativa del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y muchas otras surgidas del Pacto por México, llevarán su tiempo y su momento para verse cristalizadas en la vida cotidiana de los ciudadanos.

Nadie en su sano juicio sostendría que los cambios serán abruptos o que éstos llevarán sólo semanas. Por el contrario, se trata de que juntos podamos construir el futuro paso a paso, a partir de reformas que no podían postergarse más y que ahora, gracias a la voluntad democrática de las principales fuerzas políticas del país, son el cimiento para consolidar una nación más justa e igualitaria.

Las reformas educativa, energética y de telecomunicaciones se diseñaron pensando en las generaciones actuales, pero sobre todo en el bienestar de las próximas generaciones.

El compromiso asumido por el presidente de la República consiste en mover a México hacia nuevos derroteros para garantizar una educación de mayor calidad, una verdadera competencia en telecomunicaciones y acceso a energías más limpias y baratas para todos los mexicanos; en suma, un país con visión de futuro.

Siendo dirigente del partido en el que milito, tuve oportunidad de acompañar al licenciado Peña Nieto en sus recorridos por Veracruz durante su campaña presidencial.

Recuerdo que en varias ocasiones se refería al estado como uno de los más estratégicos del país y de toda Latinoamérica, no sólo por su posición geográfica y su riqueza natural y energética, sino también por su participación histórica en la consolidación del México independiente.

Le escuché hablar con gran admiración del presidente Juárez y de la importancia que tuvo Veracruz en la articulación de las reformas jurídicas de largo alcance promovidas por el ilustre oaxaqueño.

Aquí he dicho que el presidente Peña inició por el camino más difícil pero al mismo tiempo el más urgente: perfeccionar el marco jurídico y normativo que rige a las instituciones. Estoy convencido que las reformas han demostrado que la ruta trazada para sacarlas adelante fue la correcta: el principio fundamental en todas ellas ha sido el diálogo y la posibilidad de encontrar coincidencias más allá de las diferencias naturales y legítimas entre sociedad, partidos políticos, proyectos e ideologías.

En su campaña y después de ella el presidente Peña sostuvo que no gobernaría por unanimidad sino escuchando todas las voces y todas las expresiones, y así lo ha hecho. Hoy, PAN, PRI y PRD, los principales institutos políticos del país, han sido partícipes de un diálogo constructivo y congruente no sólo para impulsar las reformas que el país requiere, sino también para contribuir en el esfuerzo que realiza el gobierno federal para atender la mayor demanda ciudadana que es seguridad y paz social.

Tenemos todo para salir adelante: somos la segunda economía de América Latina y la decimocuarta a nivel mundial; contamos con 10 Tratados de Libre Comercio, y los productos mexicanos tienen presencia en 45 países diferentes con más de mil 200 millones de consumidores.

Sólo con Estados Unidos, el comercio global de nuestro país supera los 500 mil millones de dólares cada año, con exportaciones cercanas a los 280 mil millones de dólares; es decir, tres veces más de lo que Brasil, India, Rusia y Sudáfrica juntas exportan a Estados Unidos.

Cada año se gradúan en México 110 mil ingenieros y técnicos, y ocupamos la octava posición como productores y el cuarto sitio como exportadores de autos a nivel mundial, por citar algunos datos.

Cuando hablo de que serán las próximas generaciones quienes disfruten plenamente los beneficios de las reformas, me refiero a que aún quedan pendientes por aprobar diversas leyes secundarias que darán certeza y rumbo al futuro del país, mismas que de manera gradual irán mostrando su eficacia y oportunidad conforme transcurra el tiempo.

Aquí en Veracruz tenemos perfectamente claro cuál es el proyecto de nación propuesto por el presidente de la República; una nación que combata eficazmente la pobreza y la marginación a través de la Cruzada Nacional contra el Hambre, pero que al mismo tiempo sea capaz de competir con otras economías del mundo y generar los satisfactores que demandan miles de personas que hoy carecen de lo indispensable para salir adelante. 

Por eso la instrucción del gobernador del Estado, Doctor Javier Duarte de Ochoa, es fortalecer los programas sociales para disminuir la vulnerabilidad de muchos veracruzanos, y garantizar las condiciones de estabilidad y paz social que hacen posible la inversión productiva que genera empleos. Con el respaldo generoso de la federación, juntos seguiremos adelante en la ruta de los buenos resultados. Así será.
* Secretario de Gobierno.